abril 15, 2008

LA ANCIANA Y EL CIRUJANO


Una anciana ciega pactó con un cirujano, que si la curaba de los ojos le daría una fuerte suma en recompensa. Empezó la cura con frecuencia de parte del doctor; pero aprovechando éste la ceguera de la paciente se llevaba cada día algún objeto de los bienes de la enferma. Se curó ésta al fin, y cuando el cirujano pidió su paga, no sólo se negó la vieja a dársela, sino que le citó ante los jueces. Allí el doctor exhibió las pruebas terminantes de su reclamación; mas la ciega dijo con calma: Les juro, señores, que estoy más ciega que antes; pues desde que este hombre dice que me ha curado, no veo ninguno de los muebles y objetos que había en mi casa.
1Ti 6:9 Empero los que se resuelven a ser ricos, caen en una tentación y un lazo, y en muchas concupiscencias necias y perniciosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición.
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